Guía de costura de la tela Gabardina con recomendaciones sobre agujas, hilos, puntadas y técnicas para obtener acabados profesionales.

Guía de Costura de la Tela Gabardina: Agujas, Hilos y Puntadas Recomendadas

¿Qué aguja utilizar para coser tela Gabardina?

La elección de la aguja dependerá principalmente del gramaje, la densidad y la composición de la gabardina.

  • Gabardina ligera (150–200 g/m²): aguja Universal 80/12.
  • Gabardina de gramaje medio (200–300 g/m²): aguja Universal 90/14.
  • Gabardina pesada (300–400 g/m²): aguja Jeans/Denim 90/14 o 100/16, especialmente cuando se trabajan varias capas.
  • Gabardina stretch: aguja Stretch 75/11 u 80/12, dependiendo del grosor y porcentaje de elasticidad.

La aguja debe ser suficientemente resistente para atravesar la construcción compacta de la gabardina sin empujar ni dañar los hilos del tejido. En las versiones stretch, una aguja específica ayuda a evitar puntadas saltadas y protege las fibras elásticas.


¿Qué hilo utilizar?

El hilo de poliéster de buena calidad es una de las opciones más versátiles para coser tela Gabardina.

Su resistencia resulta especialmente útil en prendas sometidas a movimiento y uso frecuente, como pantalones, uniformes, overoles o ropa de trabajo.

Para pespuntes decorativos visibles puede utilizarse un hilo ligeramente más grueso, siempre comprobando previamente que la aguja y la máquina sean adecuadas para ese grosor.


¿Qué puntadas utilizar?

La gabardina tradicional puede confeccionarse principalmente con puntada recta, ajustando su longitud al grosor de la tela.

Se recomienda:

  • 2.5 a 3 mm para gabardinas ligeras.
  • 3 a 3.5 mm para gabardinas de gramaje medio o pesado.
  • Puntada de refuerzo o doble pespunte en zonas sometidas a mayor tensión.
  • Zigzag u overlock para rematar los márgenes de costura.

En las gabardinas stretch, las costuras que necesiten acompañar el movimiento de la tela deben realizarse con una puntada ligeramente elástica o un zigzag muy estrecho.

Una puntada demasiado corta en una gabardina gruesa puede comprimir excesivamente el tejido, mientras que una longitud adecuada facilita el avance y produce una costura más uniforme.


¿Qué prensatelas utilizar?

Para la mayoría de las gabardinas puede utilizarse un prensatelas universal.

Sin embargo, dependiendo del proyecto también pueden resultar útiles:

  • Prensatelas de doble arrastre: facilita que varias capas avancen uniformemente y puede ayudar en gabardinas gruesas o stretch.
  • Prensatelas para cierre: útil para colocar cierres en pantalones, faldas, chamarras y vestidos.
  • Prensatelas para pespunte: ayuda a mantener una distancia uniforme cuando se realizan costuras decorativas visibles.

Antes de comenzar la prenda, conviene realizar una prueba sobre un retazo para comprobar que la presión del prensatelas permite que la tela avance sin marcarse ni deformarse.


¿Es necesario rematar los bordes?

Sí. La gabardina es un tejido plano y sus bordes pueden deshilacharse durante el uso y los lavados.

Los acabados más recomendados son:

  • Overlock.
  • Puntada zigzag.
  • Puntada overlock de máquina doméstica.
  • Costuras cerradas o acabados con vistas cuando el diseño de la prenda lo permita.

El remate resulta especialmente importante en prendas sometidas a uso frecuente, como pantalones y uniformes, porque ayuda a evitar que el deshilachado avance hacia la línea de costura y aumenta la durabilidad de la prenda.


Errores comunes al coser la tela Gabardina

Aunque la tela Gabardina es estable y relativamente fácil de confeccionar, algunos errores pueden afectar la resistencia de las costuras o el acabado final de la prenda.

Los errores más frecuentes son:

  • No prelavar las gabardinas de algodón. Al ser una fibra natural, puede presentar un ligero encogimiento durante los primeros lavados.
  • Utilizar la misma aguja para todos los gramajes. Una gabardina ligera no requiere la misma aguja que una pesada o una versión stretch.
  • Elegir una puntada demasiado corta en gabardinas gruesas. Puede comprimir el tejido y dificultar el avance uniforme de la tela.
  • No rematar los bordes. La gabardina es un tejido plano y puede deshilacharse con la manipulación, el uso y los lavados.
  • No reforzar las zonas sometidas a tensión. Bolsillos, presillas, entrepierna y otras áreas de uso frecuente pueden beneficiarse de costuras de refuerzo.
  • No reducir el volumen donde coinciden varias capas. Pretinas, bolsillos y dobladillos pueden acumular demasiado grosor y dificultar el paso de la máquina.
  • Estirar una gabardina stretch durante la costura. Esto puede provocar costuras onduladas o deformar la prenda.
  • No realizar una prueba de costura. El gramaje, la composición y el acabado pueden cambiar el comportamiento de una gabardina, por lo que conviene ajustar primero la aguja, el hilo y la puntada en un retazo.

Consejo de Tere

Cuando trabajes con gabardina, presta especial atención a las zonas donde se acumulan varias capas. Reduce el volumen de los márgenes cuando sea posible y cose lentamente sobre las partes más gruesas. Esto ayudará a mantener puntadas uniformes y conseguir un acabado mucho más limpio.


Conclusión

La tela Gabardina es una excelente opción para confeccionar prendas resistentes, estructuradas y duraderas. Utilizar una aguja adecuada para su gramaje y composición, hilo de buena calidad, ajustar correctamente la longitud de puntada y rematar los bordes permitirá obtener costuras firmes y acabados profesionales.

Si deseas conocer más sobre sus características, composiciones, gramajes, tipos y principales usos, consulta nuestro Glosario Textil de la tela Gabardina.

Para aprender a conservar correctamente esta tela una vez confeccionada, visita también nuestra Guía de Cuidados de la tela Gabardina.

¿Lista para comenzar tu próximo proyecto? Explora nuestra colección de telas Gabardina y encuentra la opción perfecta para confeccionar pantalones, faldas, shorts, vestidos estructurados, overoles, uniformes, chalecos, chamarras ligeras, delantales, bolsos y muchos proyectos más.

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